Amiga en serio no entiendo qué pasa. ¿Será que estoy saliendo con la gente equivocada? Con Ricky te juro que todo era perfecto. Apenas nos presentaron empezamos a hablar sin parar como hasta las 3 de la mañana. ¡Era como si nos conociéramos de toda la vida! El chamo había vivido dos años en Miami, ¡al mismo tiempo que yo! ¿Puedes creer que nunca nos vimos? Además es hijo único y de papás separados, ¡igual que yo! Todo eso sin contar que a los dos nos gustan los clásicos del cine y nos encanta comer papas fritas con helado. ¡Es que cuando lo vi me di cuenta de que éramos tal para cual!
Entonces al día siguiente nos volvimos a ver y ¡fue lo máximo, amiga! Toda esa semana fue demasiado especial. Fuimos al cine, cenamos, lo invité a conocer a mis papás… ¿Por qué me miras así? ¿Qué tiene de malo que lo conozcan mis papás? Ya nosotros estábamos demasiado compenetrados. Ese era el siguiente paso lógico para los dos. Bueno, el hecho es que ese mismo fin de semana tuvimos un rollo que nunca entendí. Yo lo único que le dije fue que me gustaría que nuestros hijos estudiaran en un colegio bilingüe, tipo el alemán, ¿sabes?. Entonces él se empezó a poner rarísimo. Íbamos a una reunión en casa de mi prima y de repente me dijo que me iba a dejar ahí y se iba a ir a su casa porque se sentía mal. Yo le dije que me parecía una falta de respeto que me dejara sola en casa de mi prima. Pero no habló más y se fue. Veinte llamadas, dos notas de voz y un DM no bastaron para que se regresara. Fue horrible.
A los dos día me mandó un mensajito súper nulo preguntándome cómo estaba y cada vez que le respondía se tardaba años en contestar. Hasta que escribió “dame un min” y yo le creí como una idiota. Todo cambió de repente. Y eso que le mandé un email como de quince párrafos diciéndole cómo me sentía y nada. Es que los hombres son todos iguales. Lo mismo pasó cuando me cuadraron al amigo de Carola. Según todo el mundo, yo le encantaba. Me invitó un día a la playa y por el simple hecho de decirle que no me parecía que se pusiera a ver a las tipas que caminaban en bikini por ahí, me dijo que yo estaba loca y no me habló en todo el día, ni en toda la semana, ni en todo el año. De hecho, esa fue la última vez que me habló.
Yo quiero un tipo que me quiera de verdad. Que me quiera tal cual soy. Porque a estas alturas yo no pienso cambiar. Además por algo me gasté ese poco de plata en hacerme las lolas. Por algo me pongo tacones y me hice la Keratina. Nada de eso es así de gratis. De verdad no entiendo qué pasa. ¿Será que me montaron un trabajo? La última vez que fui a donde una bruja me dijo que tuviera cuidado con una mujer de pelo marrón y ojos verdes y tenía razón. La estúpida esa le estaba buscando fiesta a mi ex. Pero eso fue hace tanto tiempo que ya ni me acuerdo lo que es tener un novio. Solo recuerdo lo que es tener un ex.
Ya me harté. Que sepan todos que yo no soy ninguna pendeja. A mí nadie me va a joder. Bastante que valgo yo para que no me sepan valorar. Así que el hombre que esté conmigo tendrá que ser todo un caballero. ¿Tú no tendrás un amigo que me quieras presentar, ami? Tú sabes que yo no estoy nada desesperada. Pero solo por si las moscas te recuerdo que me gustan altos, papeados, elegantes y con carro, porque eso de estar buscándolo y llevándolo para su casa me parece de lo peorcito. Ya sabes ami, si quieres cuadrarle alguien a tu amiga bella y espectacular, aquí estaré.
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